Patologías Dermatológica

Diagnóstico y tratamiento de las patologías dermatológicas

El acné es una enfermedad de la piel muy común, casi todos los adolescentes la padecen en mayor o menor grado.

Normalmente desaparece al cabo de algunos años, sin embargo para que no deje cicatrices es necesario tratarlo.

La falsa creencia que es una etapa que “debe” sufrir el adolescente no es así.

Se caracteriza por lesiones tipo comedón, pápulas, pústulas y quistes en algunos casos.

Localizada predominantemente en cara, pecho y espalda.

Según sea la severidad de las lesiones, dejará cicatrices, que si bien hay tratamientos que las mejoran, siempre será mejor prevenir.

En la consulta dermatológica se evalúa cada caso para decidir la necesidad de analíticas y el tratamiento, que pueden ser tratamientos tópicos, antibióticos tópicos u orales e isotretinoina.

En la clínica contamos con tratamientos realizados en el consultorio que serán de ayuda para acelerar el proceso de mejoría, como son la microdermoabrasión , peeling, dermapen y láser.

Pequeñas tumoraciones múltiples, pedunculadas, de color sonrosado o pigmentados, que suelen ocurrir a mediana edad, localizadas en el cuello o zonas intertriginosas.

Pueden tener un carácter familiar. Cuando las lesiones son de mayor tamaño se denominan fibromas blandos o péndulos. Son benignos y no presentan mayor problema.

El tratamiento es su resección quirúrgica.

El cáncer de piel es una enfermedad maligna producida por la división y crecimiento descontrolado de las células que la forman, con capacidad para invadir los tejidos y estructuras sanas de alrededor y en algunos casos, a otros órganos a distancia.

Existen varios tipos entre los que destacan el melanoma, el carcinoma espinocelular y carcinoma basocelular.

El principal factor de riesgo implicado en su aparición son las radiaciones solares (fundamental en los carcinomas) sobre todo las de tipo B (UVB) y las de tipo A (UVA).

En la piel, estas radiaciones son capaces de producir mutaciones en el material genético (ADN) de las distintas células que componen la piel e impedir su reparación, iniciándose así el proceso de la carcinogénesis o formación de un cáncer.

Es de vital importancia, visitar al dermatólogo, para la evaluación completa y realizar un despistaje de cáncer de piel una vez al año.

La detección temprana, es el mejor tratamiento. De requerirlo, en la clínica contamos con los métodos de diagnóstico y tratamiento necesarios para el paciente.

En los seres humanos, el cáncer de piel constituye un tercio del total de las neoplasias malignas. El más frecuente es el carcinoma basocelular (CBC), siendo el 75 % de todos los carcinomas cutáneos no melanoma,con un aumento de su tasa de incidencia del 20% en las últimas décadas.

Para el tratamiento del CBC existen múltiples alternativas terapéuticas como la radioterapia, la criocirugía, el Imiquimod, la terapia fotodinámica y la escisión quirúrgica, que es la más frecuentemente usada.

Algunos de estos tumores dadas las características clínicas (subtipo histológico, bordes mal definidos, tendencia a la recidiva) o su localización, se clasifican como de alto riesgo y son candidatos a tratamiento mediante cirugía micrográfica de Mohs.

Es importante destacar el aumento de cáncer de piel en los últimos años, este aumento es, tanto en personas sanas, como en pacientes con algún grado de inmunosupresión y aún más en los países del mundo con mayor cifras de pacientes trasplantados.

Además, el incremento de las horas al sol como consecuencia de los cambios en el estilo de vida de la sociedad moderna, y la continua disminución de la capa de ozono a lo que se suma la radiación recibida por el uso y abuso de dispositivos de bronceado como las camas solares, son los factores que han determinado este incremento.

Los tumores de piel no melanoma como el CBC constituye un motivo de consulta frecuente para el dermatólogo, quien tiene la obligación de ser responsable del diagnóstico y tratamiento de esta patología.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que se manifiesta con lesiones que provocan mucho picor. De carácter hereditario, esta dolencia suele asociarse a una piel seca que se irrita con mucha facilidad.

Es frecuente que aparezca en la infancia y que alguno de sus familiares directos padezcan asma, rinitis o conjuntivitis alérgicas (al polen, al polvo o a otros productos). Al conjunto del asma alérgico, la rinoconjuntivitis alérgica y la dermatitis atópica se le denomina atopia.

Las lesiones de eccema suelen ser pápulas o placas eritematosas (rojas) bilaterales y simétricas en distribución variable según la edad de aparición. Pueden presentar vesiculación (pequeñas burbujas con líquido), descamación o engrosamiento de la piel como consecuencia de un rascado continuo.

El tratamiento dependerá de la edad, extensión y gravedad de las lesiones.

Las medidas general de limpieza e hidratación de la piel son fundamentales.

Deben evitarse todos aquellos agentes conocidos que pueden desencadenar o empeorar los brotes de dermatitis atópica: ambientes con mucho polvo, el contacte con la lana, moquetas, los jabones alcalinos e irritantes, las temperaturas extremas.

Hidratación cutánea

  • Debe practicarse una hidratación de la piel de los individuos con dermatitis atópica.
  • Resulta necesario aplicar de manera rutinaria cremas hidratantes tanto en períodos sin lesiones como en fase de brotes de eccema.
  • Pueden realizarse tanto ducha o bien baños emolientes aplicando después una crema hidratante.

Eccema

  • Tratamiento tópico: Se basa en la aplicación de corticoides tópicos,
    En niños a partir de los 2 años, otro posible tratamiento son los inmunomoduladores de uso tópico cuya prescripción dependerá de los factores indicados previamente.
  • En caso de no mejoría con estas medidas, existen tratamientos sistémicos según cada caso.

 

Uno de los motivos de consulta más frecuentes son las tumoraciones benignas de piel.

El melasma, es una patología cutánea que consiste en la aparición de manchas oscuras de color marronáceo (hipermelanosis) localizadas y distribuidas habitualmente en áreas expuestas al sol (cara).

Se presenta en forma de manchas irregulares de color marrón, gris o, incluso azulado, asintomáticas, que suelen ser bilaterales y simétricas, afectando con mayor frecuencia la cara, cuello y más raramente los antebrazos.

Es fundamentalmente un problema estético.

La causa es desconocida, pero existen múltiples factores que pueden estar implicados en su desarrollo:

  • Predisposición genética.
  • Exposición a la luz ultravioleta y solar.
  • Factores hormonales: anticonceptivos (niveles de estrógenos), embarazo (niveles de progesterona).
  • Posibles factores cosméticos, causando algún proceso irritativo o alérgico.
  • Fármacos.

Es un proceso casi exclusivo de mujeres de mediana edad (90%). En raras ocasiones persiste después de la menopausia.

El tratamiento dependerá de muchas variables que serán evaluadas en consulta, siendo el objetivo eliminarlas o disminuir la intensidad del color.

Es muy importante que el paciente sea constante en su tratamiento y mantenga la rutina de prevención para disminuir el riesgo de recidiva.

Entre las opciones tenemos el tratamiento tópico despigmentante con fórmulas magistrales o comerciales, peeling químicos específicos para melasma y el uso de algunos láseres.

La Psoriasis es una enfermedad dermatológica crónica y recidivarte de carácter inflamatorio que afecta a millones de personas en el mundo.

La presencia de psoriasis no suele constituir un riesgo vital para el paciente, pero representa un deterioro significativo de la calidad de vida relacionada con la salud en estos pacientes. Se caracteriza por la presencia de placas eritematosas.

Descamativas, de bordes bien definidos predominantemente en rodillas, codos, tórax, cuero cabelludo, genitales, uñas. De be ser evaluada por el dermatólogo para realizar de forma correcta el diagnóstico.

En la actualidad se dispone de numerosos tratamientos para la psoriasis, cuyo objetivo principal consiste en el adecuado control de la enfermedad, para los que se recomienda un uso individualizado.

La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta a adultos, más importantemente a mujeres pero es en los hombres que la enfermedad tiende a ser más grave.

La rosácea provoca enrojecimiento en la cara y puede producir pústulas o granos pequeñas, similares al acné.

También puede presentar pequeños vasos o telangiectasias en nariz, mejillas o mentón. Se exacerba con cambios de temperatura bruscos, consumo de alcohol y comidas picantes, cambios de humor entre otros. Si no es tratada correctamente, la enfermedad tiende a empeorar con el tiempo.

Los tratamientos usados van desde cremas especiales para rosácea, medicamentos tópicos, antibióticos orales hasta tecnologías de punta como láser Nd yag o Luz Pulsada intensa.

Consulta a tu dermatólogo para saber si sufres de rosácea y recibir el tratamiento adecuado para ti.

El quiste epidérmico es el quiste más frecuente (entre el 80 y el 90%) y afecta principalmente a adultos jóvenes y de edad media, en especial a varones.

Sus localizaciones predilectas son las áreas donde predomina el acné vulgar (cara, cuello y parte superior del cuerpo). 

Son formaciones intradérmicas que pueden elevar la epidermis, formando semiesferas con consistencia elástica y de tonalidad amarillenta o blanquecina. Frecuentemente están centrados por un poro.

Su tratamiento en caso de ser necesario es quirúrgico.

Reciben también el nombre de queratosis seniles o verrugas seborreicas y se las considera como los tumores epiteliales benignos más frecuentes.

Son muy frecuentes en personas de edad avanzada, hasta el punto de que es rara la persona de más de 50 años que no las presente.

Se suelen localizar, además de en la cara, en el cuero cabelludo, el cuello y el tronco. Suelen presentarse, en un principio, como máculas marronáceas bien delimitadas que posteriormente se hacen elevadas, tomando un aspecto verrugoso y deslustrado.

Tienen un pronóstico benigno y no se malignizan; sin embargo, deben distinguirse de otras patologías no benignas con las que se pueden confundir. El tratamiento puede hacerse con curetaje,  crioterapia y la electrocoagulación.

Pequeñas tumoraciones múltiples, pedunculadas, de color sonrosado o pigmentados, que suelen ocurrir a mediana edad, localizadas en el cuello o zonas intertriginosas.

Pueden tener un carácter familiar. Cuando las lesiones son de mayor tamaño se denominan fibromas blandos o péndulos. Son benignos y no presentan mayor problema.

El tratamiento es su resección quirúrgica.

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